En el número anterior aprendimos sobre el hueso membranoso y el hueso condrogénico.
En este número, nos gustaría hablar sobre la plasticidad del hueso.
Para ser específicos, la osteoporosis ocurre cuando se reduce la neuroregulación. Las personas con parálisis pueden sufrir descalcificación ósea, osteoporosis y resorción ósea debido a una lesión nerviosa, e incluso fracturas espontáneas. El sistema endocrino tiene una gran influencia en el desarrollo del hueso. Antes de la edad adulta, la secreción de la hormona del crecimiento multiplicadora promoverá el crecimiento excesivo del hueso, lo que conduce al gigantismo. Si la división es insuficiente, entonces la detención del desarrollo conduce al enanismo. En adultos, la hipersecreción de la hormona del crecimiento se asocia con acromegalia. La vitamina A regula la función de los osteoblastos y osteoclastos y mantiene el crecimiento normal del hueso. La vitamina D puede promover la absorción intestinal de calcio y fósforo. La deficiencia de vitamina D se asocia con una disminución de calcio y fósforo en el cuerpo, lo que afecta la calcificación ósea, causando raquitismo en la infancia y osteomalacia en adultos.
Después de una fractura, se forma un callo en el sitio de la fractura. En la etapa inicial de la curación de la fractura, el callo óseo es irregular. Después de un cierto período de absorción y reconstrucción, el hueso puede restaurar básicamente la morfología y estructura originales.
En resumen, la plasticidad del hueso juega un papel vital en el inicio y crecimiento de los huesos.
